Prostitución y feminismo prostitutas siglo xx

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Las prostitutas de la ciudad se unieron a las protestas para derogar la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y denunciar así la muerte de su compañera. En contextos de feminización de la pobreza global, es previsible que muchas mujeres se planteen el dilema de si ejercer la prostitución o alquilar su vientre.

También la suya, como sobreviviente. Este es el punto de partida del planteamiento de un testimonio que se encuentra en posición de reflexionar acerca de su propia experiencia como cliente del trabajo sexual. Un personaje lumpen e icónico que, gracias a la fuerza de Internet, sigue despertando hoy día pasiones también entre jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando ella se hizo popular.

Su triste muerte, el pasado mes de noviembre, ha dado paso a la desaparición del personaje y al nacimiento de la leyenda. Algunas de las personas que mejor la conocieron comparten ahora sus recuerdos con Píkara. Este artículo se enmarca en la sección de libre publicación de Pikara, cuyo objetivo, como su nombre indica, es promover la participación de las lectoras y lectores.

Se trata sin duda de una extorsión execrable, pero no es lo mismo que las mafias. Aquí no hay engaño ni coacción, sino usura y utilización de una legislación que marginaliza, de hecho, tanto la prostitución como la inmigración realmente existente, y desde este prisma habría que tratarlo. Reducir las distintas realidades de la prostitución a una definición ideológica previamente establecida en términos de agresión y esclavitud sexual no se ajusta a la complicada realidad, y por tanto no resuelve ninguno de los problemas.

En esto nos vamos a detener en las siguientes líneas. Por lo tanto, habría que empezar por acabar con la hipocresía de considerar que este modelo de sociedad puede acabar con el tipo de sexualidad que favorece. Un modelo que, como ha señalado la socióloga e investigadora de la prostitución, Raquel Osborne, promueve, como parte de la masculinidad, la separación entre sexo y afecto entre los varones, mientras que su identificación se considera de la feminidad.

En muchos casos la razón resulta apremiante y obvia: Que aparezca como una opción de trabajo muestra también hasta qué punto son escasas y precarias las alternativas laborales que se les ofrece servicio doméstico, hostelería , y explica la numerosa presencia, desde hace años, de mujeres inmigrantes en la prostitución que, en buena medida reemplazan a las mujeres autóctonas que se han desplazado a otros sectores laborales. Son todas ellas razones por las que se incorporan a este trabajo y por las que muchas permanecen voluntariamente en él.

En esta consideración de la prostitución como una opción de trabajo resulta clarificador establecer la comparación con otra de las ofertas laborales que se les presenta: En los dos sectores hay una amplia demanda dirigida a mujeres inmigrantes. Como empleadas de hogar, sus condiciones de trabajo son precarias, en algunos casos muy duras pues exigen disponibilidad horaria absoluta, control de movimientos, bajos salarios y menos derechos de los que disfruta el resto de trabajadoras y trabajadores.

Se puede concluir también que el reclamo para realizar este tipo de trabajos es bien sencillo: La capacidad de todas las mujeres para formular sus necesidades y derechos, que el feminismo preconiza e impulsa, se niega por principio a las prostitutas desde las posiciones abolicionistas. La prostitución por tanto es un trabajo en el que las mujeres realizan una transacción económica vendiendo, no su cuerpo, sino servicios sexuales a cambio de dinero.

Y en una sociedad donde el trabajo es la principal vía de integración social, negarles su condición de trabajadoras no sólo las despoja de su condición de ciudadanas sino que refuerza hasta el límite su exclusión y marginación social: Acabo de señalar que el consentimiento que hace lícita la agresión física a que nos somete un médico debe ser informado, esto es, no basta con arrancar el mero asentimiento del paciente, sino que éste ha de haber podido barajar las opciones disponibles y valorar los riesgos.

Esta concepción del consentimiento, empero, arrostra consecuencias muy contraintuitivas. Así ocurre si lo que se te pide es ser fiel y también si lo que se te solicita es tener relaciones sexuales. Así como uno tiene derecho a pedir, el otro tiene el derecho de no hacer nada de lo pedido.

Pero no, no nos confundamos ni equivoquemos la tesis de Dougherty: Las alternativas, por tanto, parecen claras: Abandonamos, así, la idea de que lo que traduce esa punición es el derecho de todo individuo a señorear el modo en el que llega a darse la relación sexual.

Puede también, por supuesto, haber otras razones para no extender la criminalización, razones que pueden tener que ver con las dificultades probatorias y con el engorroso proceso de judicialización que podría enturbiar la relación afectivo-sexual entre los individuos engañados o defraudados.

Pero estas serían razones instrumentales, no basadas en principios. Para Jed Rubenfeld, con la violación pasa como con la tortura: Quien fue engañosamente llevado a mantener relaciones sexuales, no ha sido violado ni agredido ni abusado sexualmente lo cual, obviamente, no hace del engaño algo inmune a la censura moral.

Es momento de recapitular. Las actrices y actores porno así lo hacen, como las prostitutas no forzadas; también quienes deciden participar en los montajes operísticos de Calixto Bieito o de La Fura dels Baus. Se ha dicho, por ejemplo, que para la mujer prostituta no estamos en presencia de sexo, pues es sólo él, y no ella, quien obtiene placer o desea tal intercambio Beatriz Gimeno, op.

Por supuesto, la prostituta desea, en el sentido relevante, tener la relación sexual condicionada a que se reciproque por parte del cliente con el precio acordado , aunque no obtenga placer. La cuestión, por otro lado, no puede zanjarse definicionalmente.

Y lo extraño es que, para la propia Beatriz Gimeno, la actividad prostitucional no es equivalente a otros usos del cuerpo, como, por ejemplo, dar un masaje Beatriz Gimeno, op. No es sexo, o no deja de serlo, nos recuerda Gimeno, lo que de manera voluntarista queramos que sea, sino lo que resulta socialmente construido como tal Ibídem, pp. En el fondo, como ha señalado Nussbaum, la diferencia entre la masajista y la prostituta es puramente de respetabilidad social: Volvemos a las andadas.

Véanse al respecto las no muy prometedoras experiencias en Holanda y Alemania, de acuerdo con el relato hecho en el informe citado del Parlamento Europeo.

Pero hay una lectura diferente: Anida, por tanto, una vocación distinta en el reglamentismo a la atribuida por De Miguel: Extraigamos, pues, de ese postulado las debidas consecuencias en lo que hace a la prostitución Es la lectura feminista que hace Martha Nussbaum, op. La tarea sigue siendo enorme, pero no acometerla no ayuda en nada a las mujeres que ejercen la prostitución Una versión distinta de este trabajo apareció publicada en la revista Jueces para la Democracia.

Es autor de Justicia para los animales.

Los aspectos perseguidos y las penas varían notablemente, pudiendo ir desde la infracción administrativa con multa hasta la persecución penal con penas de prisión o incluso muerte. En otros casos, la prostitución no es ilegal, pero sí el proxenetismo. En otros casos, la prostitución puede ser considerada una forma de explotación a abolir. Es la posición conocida como modelo nórdico , por su adopción en Suecia , Noruega e Islandia , donde es ilegal comprar servicios sexuales pero no venderlos.

Es decir, el cliente comete un crimen, pero no la prostituta. Entre éstas, el sida es la que actualmente reviste un mayor riesgo. De Wikipedia, la enciclopedia libre. Historia de la prostitución. Prostitución en la Antigua Grecia.

Edad Media Delito y pecado. Consultado el 21 de mayo de Prostitutes may be female or male or transgender, and prostitution may entail heterosexual or homosexual activity, but historically most prostitutes have been women and most clients men. Consultado el 1 de junio de Consultado el 6 de octubre de Persona que obtiene beneficios de la prostitución de otra persona.

Diccionario de la lengua española Diccionario de la lengua española en wordreference. Consultado el 10 de octubre de Etymological Dictionary en inglés. Para qué sirve la poesía? Consultado el 3 de octubre de Universidad de Sevilla , ed. Entre Dios y los hombres. Universidad Autónoma de Madrid. Prostitution in Medieval Society: The History of an Urban Institution in Languedoc.

University of Chicago Press. Sisters and Workers in the Middle Ages. European networks of prostitution and colonial anxieties in British India and Ceylon ca.

The Chosun Ilbo English Edition. Archivado desde el original el 27 de junio de Consultado el 5 de abril de Press TV en inglés.

Archivado desde el original el 9 de octubre de Consultado el 2 de octubre de The Huffington Post en inglés. Consultado el 29 de marzo de Organización de las Naciones Unidas. Consultado el 4 de junio de United Nations Treaty Collection en inglés. Resultados y Metodología ] pdf. Women Heath en inglés 27 2: Exploitation, Persecution, Repression [ Prostitución: Explotación, Persecución, Represión ] pdf en inglés.

Todas las grandes ciudades de todos los países del mundo tienen industria del sexo, por lo que los puteros de zonas rurales viajan a las grandes ciudades. Establece un paralelismo entre perforar el suelo del mar y las montañas para extraer petróleo y penetrar los orificios de las mujeres para extraer placer y dominio sexual. Lo que quiero sugerir es que neoliberalismo ha encontrado en la prostitución de mujeres la lógica extractivista, característica de la fase de capitalismo que vivimos actualmente.

Es decir, la lógica de sacar beneficios a toda costa en ausencia de una economía productiva. Lo primero, el concepto de trata de blancas ya no se usa. El término 'cliente' despolitiza la realidad del putero y transmite la idea de que la prostitución es el resultado de un contrato mercantil desprovisto de cualquier tipo de moralidad. El 'cliente' accede al cuerpo de una mujer con la misma actitud con la que se compra unos zapatos. Sin embargo, no es lo mismo comprarse un jersey que explotar sexualmente a una mujer pobre.

Los puteros son también responsables de la explotación sexual y económica que entraña la prostitución.

Sin puteros no hay prostitutas y sin puteros no hay prostitución. Sin embargo, a quienes se detiene, persigue y estigmatiza es a las prostitutas. Es una indecencia la criminalización y la estigmatización de las mujeres en prostitución, mientras los puteros se van de rositas.

Ellas hacen lo que pueden para sobrevivir. No hay un perfil concreto de putero. La legalización de la prostitución es un objetivo largamente deseado por los proxenetas y todos los actores económicos que se benefician de la industria del sexo.

Ahí ya no estamos todxs de acuerdo. En noviembre de , en la prisión de Basauri, María Isabel Gutiérrez Velasco aparecía muerta en su celda. Las prostitutas de la ciudad se unieron a las protestas para derogar la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y denunciar así la muerte de su compañera. En contextos de feminización de la pobreza global, es previsible que muchas mujeres se planteen el dilema de si ejercer la prostitución o alquilar su vientre.

También la suya, como sobreviviente. Este es el punto de partida del planteamiento de un testimonio que se encuentra en posición de reflexionar acerca de su propia experiencia como cliente del trabajo sexual. Un personaje lumpen e icónico que, gracias a la fuerza de Internet, sigue despertando hoy día pasiones también entre jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando ella se hizo popular.

Su triste muerte, el pasado mes de noviembre, ha dado paso a la desaparición del personaje y al nacimiento de la leyenda.

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Consultado el 4 de junio de También hay algunos países como Países Bajos o Alemania donde la prostitución es una profesión regulada. Política y Sociedad Popular. Por lo tanto, habría que empezar por acabar con la hipocresía de considerar que este modelo de sociedad puede acabar con el tipo de sexualidad que favorece. Puedes hacer tu donativo aquí. Cada una de esas personas forman parte de la opresión que vivimos todos, excepto los privilegiados que no son perjudicados por sus políticas, ya que también conforman parte del poder. Pero la realidad es que hay un montón de proyectos y productoras que escapan de esas etiquetas y sus contenidos son diversos y no discriminatorios, tratan de buena manera a los performers y su paga es buena. Pensemos en las heridas que nos inflige un cirujano: Una excepción es precisamente el libro de Gimeno. Un modelo que, como ha señalado la socióloga e investigadora de la prostitución, Raquel Osborne, promueve, como parte de la masculinidad, la separación entre sexo y afecto entre los varones, mientras que su identificación se considera de la feminidad. En contextos de feminización de la pobreza global, es previsible que muchas mujeres se planteen el dilema de si ejercer la prostitución prostitución y feminismo prostitutas siglo xx alquilar su vientre. El desencuentro entre las distintas posiciones no se produce por la caracterización de las mafias, sino por ropa de prostitutas putas violadas caracterización de la prostitución, por la identificación putas caras prostitutas toledo las posiciones abolicionistas realizan entre ésta y las mafias y, por lo tanto, la extrapolación de las características que concurren bajo las mafias a todo el ejercicio de la prostitución.

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